Su experiencia física y emocional de rehabilitación lo inspiró a escribir el libro “Después del abismo”
Pbro. Sigfrido Maximiliano Moroder ( Padre CHIFRI )
Nació el 28 de mayo de 1965 en la Ciudad de Buenos Aires. Realizó sus estudios primarios y
secundarios en el Colegio Guadalupe de la Ciudad de Buenos Aires.
En 1991 se ordena como Sacerdote y durante un tiempo trabaja en algunas parroquias de la
Capital Federal. Ya en ese momento comenzó su dedicación a tareas en las Villas y a misionar
en provincias del país con grupos de Buenos Aires.
De acuerdo a la Vocación que le es propia, en 1999 solicita, y es enviado como Misionero
permanente a la diócesis de Salta. Allí desde la capilla, luego Vicaria y actual Parroquia Santa
Rita en Rosario de Lerma, comienza a visitar las 25 comunidades y 18 escuelas de los cerros,
pertenecientes a ese departamento.
En esas recorridas percibe que era la escuela el centro de cada comunidad, y por eso
instrumenta una RED de radio B.L.U. para la comunicación permanente con los maestros
primarios, así como la creación de invernaderos de altura para mejorar la alimentación, y su
presencia en cada una de las familias de los cerros. Esto implicaba caminatas de hasta 16
horas, transitando por pasos con alturas de 5000 m.s.n.m, tarea que pudo realizar gracias a su
experiencia deportiva y a su voluntad de llegar hasta el último de los hermanos.
Junto a los voluntarios y al aporte de empresas privadas, logra garantizar los alimentos no
perecederos para algunos años siguientes a la crisis de 2001, haciendo que los maestros no se
ocupasen de conseguirlos y pudiesen invertir su tiempo en enseñar más tranquilos.
En 2004 sufre un accidente en parapente que, después de una lucha intensa por su
supervivencia, lo deja en silla de ruedas. Así, luego de un penoso paso por hospitales y centros
de salud, comienza su propio camino de rehabilitación e independencia que lo llevó hasta
caminar con bastones. Rehabilitación que encuentra sus mayores frutos en Salta, entre su
comunidad, dejándose guíar.
Pasado un tiempo luego del accidente decide publicar su libro Después del Abismo, en el que
relata todas sus vivencias, pensamientos y penurias, y que hoy es un material sumamente
valioso que acompaña a quienes han sufrido o viven de cerca el dolor, la caída y les abre una
esperanza.
Con esa energía generadora que era una de sus características, en 2007 crea un Centro
Artesanal en Alfarcito. Dicho Centro tenía como finalidad beneficiar a los pobladores que
recorrían grandes distancias para hacer trueque con sus productos, ya que allí podrían
comercializarlos al precio que ellos decidiesen y recibirían la totalidad del precio de venta.
Su historia continúa y comienza a gestar la creación de un centro educativo. En el 2008 se
comienza a construir el Colegio Secundario de Montaña N° 8214 El Alfarcito, junto a un equipo
de voluntarios de Salta y de diversos lugares de la Argentina y el mundo. Finalmente inaugura
en diciembre del 2009 y en marzo del 2010 abre sus puertas.
Se trata del primer secundario en el cerro y para el cerro, recibe niños de las 18 escuelas
primarias y es albergue para 200 alumnos. Toda la construcción es bioclimática, dada las
necesidades y las carencias de energía de la región.
Con esa, su entrega a las comunidades de los cerros, en 2010 se traslada a vivir en Alfarcito.
Allí donde la Capilla, El Centro y el Colegio conforman el Complejo ALFARCITO, que busca ser
casa y lugar de encuentro de las 25 comunidades, capacitando a niños y adultos en los
distintos proyectos que abarcan las cuatro orientaciones del Colegio: Turismo, Agropecuaria,
Artesanal y Construcción Bioclimática.
Además de lo ya logrado, emprende la construcción de un predio deportivo para el Colegio y la
comunidad, diferentes proyectos de producción que servirán de práctica a los alumnos y de
incentivo productivo y laboral a los adultos.
A fines de 2010 fue elegido ganador del premio Abanderado Solidario de Argentina otorgado
por Canal Trece de la ciudad de Buenos Aires. Dicho premio, que es votado por la gente, se
suma a otras distinciones importantes como Gota en el Mar, Premio Juntos Educar, Alpi , y
otros, que han sabido descubrir el esfuerzo, la voluntad y su trabajo constante, cotidiano y
permanente por la promoción humana y la equidad de los Argentinos.
Durante la primera mitad de 2011, comienza un nuevo proyecto, gestado por los productores
de papa andina de la región, que solicitaron al Gobierno la construcción de una planta de
procesamiento y galpón de empaque para poder comercializarla. El Padre Chifri fue
convocado por las autoridades para hacerse cargo, como Fundación Alfarcito, de la
construcción de la planta en el predio del Complejo Alfarcito y encarar el acompañamiento en
la organización comunitaria. El galpón y planta de procesamiento, que están construidos y
recientemente inaugurados, permitirán el agregado de valor no solo a la papa andina sino la
elaboración de dulces, truchas ahumadas del proyecto de criadero de truchas, etc.
Con proyectos en Turismo y en desarrollo comunitario, comienza una etapa de creación de
sustentabilidad a las economías de autoconsumo, garantizando el afincamiento de los
pobladores y permitiendo el acceso real a la igualdad de oportunidades.
Los ejes del Colegio, APRENDER A SER, APRENDER A APRENDER y APRENDER A EMPRENDER,
son quizás el resumen de su tarea y misión personal, acompañar a SER, enseñar a aprender y
desarrollar un espíritu emprendedor en cada miembro de la comunidad, habitante de la región
o voluntario de la Fundación.
En plena actividad, la mañana del 23 de noviembre de 2011, el Buen Dios lo llevó a su lado.
Fue una tristísima sorpresa para los miles de seguidores, que lo lloraron desconsoladamente,
acompañándolo durante dos días y dos noches hasta despedirlo en la Capilla de El Alfarcito,
lugar donde descansa en paz.
Cada persona que conoció al Padre Chifri pudo percibir la luz que irradiaba ese ser
extraordinario que supo mostrar el rostro de Jesús.
La frase del Evangelio que tomó en su Ordenación y que dá sentido a su vida misionera:
“¿Me amas? Apacienta mis ovejas”.













































julio 30th, 2012
fupem
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